Capacitación para el acceso a la justicia con enfoque de derechos humanos y perspectiva de género.
Formación especializada para instituciones, organizaciones, defensoras, juventudes y sector privado comprometidas con los derechos humanos y el derecho a una vida libre de violencia para las mujeres, niñas y adolescentes.
Instituciones con las que hemos colaborado








¿Por qué elegirnos?
Capacitación especializada en derechos humanos, perspectiva de género y transformación institucional.
Perspectiva feminista aplicada
Perspectiva feminista aplicada
Metodologías críticas y participativas
Metodologías críticas y participativas
Formación con impacto real
Formación con impacto real
Capacitación para el cambio institucional
Capacitación para el cambio institucional
Acceso flexible y acompañamiento
Acceso flexible y acompañamiento
¿A quién está dirigida la plataforma de Justicia Pro Persona?
Justicia Pro Persona es una plataforma virtual de formación y acompañamiento para fortalecer la defensa de los derechos humanos y el acceso a la justicia con perspectiva de género.
Instituciones públicas y personas servidoras públicas de justicia, seguridad, educación y atención a víctimas.
Organizaciones de la sociedad civil, colectivas feministas y defensoras de derechos humanos.
Víctimas y sobrevivientes de violencias, así como personas acompañantes.
Juventudes y comunidades educativas.
Empresas y sector privado comprometidos con la igualdad y la no discriminación.
¿Qué hacemos?
Justicia que transforma vidas
Desde 2016, en Justicia Pro Persona impulsamos el acceso a la justicia con perspectiva de género y la defensa de los derechos humanos en México.
Acompañamos a víctimas, fortalecemos instituciones y promovemos cambios estructurales para que la dignidad y los derechos humanos sean una realidad para todas las personas.
“Cada caso defendido, cada persona empoderada y cada política transformada nos acerca a una sociedad más justa.”
Testimonio
Justicia Pro Persona ha sido un parteaguas en mi vida feminista y profesional. Me enfrentó al cruce entre la realidad y el derecho, a renunciar a la comodidad de la “neutralidad” y asumir una responsabilidad ética. En este espacio aprendí a mirar desde otras realidades, a nombrar las violencias e incidir en los espacios jurídicos.
Me ha permitido habitar y ejercer la perspectiva de género como una práctica transversal, metodológica, transformadora y necesaria para la exigencia de los derechos de las mujeres. Ahí comprendí que las realidades de muchas mujeres en México no caben en los márgenes de los discursos jurídicos hegemónicos, pues son historias atravesadas por la injusticia, la larga espera, la impunidad y también por la resistencia. Desde este lugar, el derecho se descifró como un espacio que puede violentar, borrar y silenciar, pero que también puede ser reapropiado y resignificado, tal como lo hace JPP.
Justicia Pro Persona me dio la oportunidad de generar comunidad y tejer lazos de trabajo con otras mujeres defensoras de los derechos humanos, organizaciones de la sociedad civil, colectivos, madres y activistas. Desde estos lazos y espacios que Justicia Pro Persona me ha mostrado, mi práctica profesional se encamina en la convicción de que la justicia la tenemos que ir construyendo día a día hacia la lucha por la dignidad.
Sandra Aguilar Concha, abogada